Moda Inteligente
Los últimos desarrollos tecnológicos de la industria textil han generado telas que previenen enfermedades o que brindan consejos para un vestuario perfecto
Dicen que la ficción nunca supera la realidad. Ningún escritor o director de cine pudo imaginar que en un futuro próximo un pijama incluiría somníferos o una remera podría medir la presión arterial y mucho menos que un vestido controlara el nivel de azúcar en sangre. Sin embargo, en la actualidad, la tecnología textil demuestra que sus pretensiones superan ampliamente la imaginación de los más grandes creadores de ciencia ficción.
Se las denomina “telas inteligentes”. Todo comenzó cuando la industria textil descubrió que la fibra con la que se fabrican las telas podía ser modificada genéticamente. De esta manera, consiguió que en su estructura se incorporaran componentes farmacológicos. A partir de allí, sólo la capacidad creadora del hombre resulta un límite respecto de las posibles aplicaciones.
Se espera que, en un futuro no muy lejano, las telas puedan medir la temperatura corporal, actuar como analgésicos frente a un dolor de cabeza, alejar mosquitos de las pieles sensibles o comportarse como energizantes para cuerpos cansados.
Por otra parte, al mejor estilo Misión Imposible o James Bond del Siglo XXI, algunos fabricantes están diseñando trajes con receptores GSM, camisas con teléfonos móviles, bikinis con mini reproductores de música y ropa interior con vigilancia fisiológica.
En principio, estas nuevas tecnologías estarán destinadas a aquellos grupos sociales con mayor vulnerabilidad, es decir, aquellos que requieren cuidados especiales: bebés, ancianos, soldados, astronautas y enfermos.
Las telas antiácaros que protegen de las agresiones de estos arácnidos presentes en el polvo del hogar y, especialmente, en las alfombras podrán ser utilizadas para ropa de cama y de higiene personal y así, prevenir alergias, posibles brotes o algo tan importante como el asma.
